Por Lic. Meliza Castro

Introducción

En el contexto del comercio exterior en México, la Certificación en materia de IVA e IEPS se ha convertido en una herramienta clave para las empresas que operan bajo esquemas de importación temporal, como el programa IMMEX. Este mecanismo, regulado por el Servicio de Administración Tributaria (SAT), permite optimizar el flujo de efectivo, reducir cargas fiscales y facilitar el cumplimiento de obligaciones aduaneras.

¿Qué es la certificación IVA e IEPS?

La certificación IVA e IEPS es un esquema mediante el cual las empresas pueden aplicar a un crédito fiscal equivalente al 100% del Impuesto al Valor Agregado (IVA) y del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), generado por la importación de mercancías a territorio nacional de mercancías bajo los regímenes aduaneros de importación temporal para elaboración, transformación o reparación en programas de maquila o de exportación; de depósito fiscal para someterse al proceso de ensamble y fabricación de vehículos; de elaboración, transformación o reparación en recinto fiscalizado y recinto fiscalizado estratégico. Siendo esto que en lugar de pagar estos impuestos al momento de importar, las empresas certificadas pueden evitar el desembolso inmediato, lo que mejora significativamente su liquidez.

La certificación se divide en tres niveles, dependiendo del grado de cumplimiento y trayectoria de la empresa:

Modalidad A, fundamento de los requisitos ficales mencionados en las Reglas Generales de Comercio Exterior, reglas 7.1.1. y 7.1.2.
Modalidad AA, fundamento de los requisitos ficales mencionados en las Reglas Generales de Comercio Exterior, reglas 7.1.1. y 7.1.3 fracción I.
Modalidad AAA, fundamento de los requisitos ficales mencionados en las Reglas Generales de Comercio Exterior, reglas 7.1.1. y 7.1.3 fracción II.

Siendo para la obtención de la certificación en la modalidad AA y AAA, requieren mayor antigüedad operativa, volumen de empleados o inversión, así como un historial fiscal limpio.

Requisitos principales

Para obtener la certificación, las empresas deben cumplir con diversos requisitos fiscales, operativos y administrativos. Entre los más relevantes se encuentran:


1. Cumplimiento fiscal y legal

Estar al corriente en obligaciones fiscales y aduaneras
Contar con opinión positiva del SAT
No aparecer en listas de incumplimiento (art. 69, 69-B y 69-B Bis del CFF)


2. Estructura empresarial y operativa

Ser persona moral constituida en México
Tener empleados registrados ante el IMSS
Acreditar inversión en territorio nacional


3. Control administrativo

Llevar contabilidad electrónica
Contar con control de inventarios conforme a normativa
Tener certificados de sellos digitales vigentes


4. Operación en comercio exterior

Tener clientes y proveedores en el extranjero
Haber realizado operaciones de importación temporal
Contar con contratos que respalden el proyecto de exportación


5. Requisitos adicionales

Permitir inspecciones por parte de la autoridad
Tener domicilios registrados ante el SAT
Cumplir con requisitos específicos según el régimen aduanero

 

Beneficios de la certificación

1. Beneficios fiscales

Crédito fiscal del 100% del IVA e IEPS en importaciones temporales
Devolución acelerada del IVA (hasta en 10 días en algunos casos)


2. Beneficios operativos

Simplificación de trámites aduaneros
Mayor agilidad en importaciones y exportaciones
Reducción de costos administrativos


3
. Beneficios estratégicos

Mayor liquidez al no inmovilizar recursos en impuestos
Ventaja competitiva frente a empresas no certificadas
Mayor confianza ante autoridades y clientes

Obligaciones y mantenimiento

Obtener la certificación no es suficiente; las empresas deben mantener un cumplimiento constante:

Actualizar su información fiscal y operativa
Mantener controles estrictos de inventarios
Permitir auditorías e inspecciones
Asegurar que socios y representantes cumplan con sus obligaciones fiscales

El incumplimiento puede derivar en la cancelación de la certificación, lo que implicaría pagar los impuestos diferidos y afectar la operación financiera de la empresa.

Conclusión

La Certificación IVA e IEPS es un instrumento fundamental para empresas que participan en el comercio exterior en México. Más allá de un beneficio fiscal, representa un sello de cumplimiento y eficiencia operativa, que permite mejorar la competitividad y optimizar recursos. Sin embargo, su obtención requiere un alto nivel de organización, control interno y cumplimiento normativo, lo que la convierte en un reto estratégico para las empresas que buscan consolidarse en mercados internacionales.